Si estás pensando en disfrutar de un masaje erótico seguro que te estás preguntando hasta dónde puede llegar la masajista. Muchas personas dicen que solo pueden llegar al masaje erótico y ya, mientras que otras personas dicen que el masaje puede acabar en final feliz. Si quieres resolver esa duda, este artículo te va a resultar muy interesante.

¿En qué consiste un masaje erótico?

Podemos definir masaje erótico como el masaje que no solo tiene como objetivo la relajación, sino que también tiene como objetivo la excitación y la producción de placer.

En contra de lo que piensan muchas personas, este tipo de masajes no solo se centra en la zona genital, sino que se realiza por todo el cuerpo. El masaje busca el erotismo, de aquí que se aproveche todo el cuerpo para conseguir ese placer.

Cómo es un masaje erótico

Antes de entrar en detalles, quiero dejar claro que un masaje erótico no es igual si nos lo da nuestra pareja que si nos los da una profesional. Nuestra pareja lo intentará hacer lo mejor posible, pero no podrá llegar al nivel de una profesional. Comento esto porque la profesional sabe cómo dar correctamente el masaje para que el cliente pueda disfrutar del masaje que está disfrutando.

Para que el masaje tenga éxito, se recomienda que el entorno sea lo más romántico posible. Las profesionales lo tienen claro, de aquí que siempre lo hagan en entornos románticos y con música de fondo que hace que el hombre se pueda relajar y así disfrutar al máximo del masaje.

A la hora de comenzar el masaje, muchas personas piensan que se va al grano, pero esto no es realmente así. Un buen masaje erótico siempre tiene que ir acompañado de una introducción para que ambas partes comiencen a sentir erotismo y en consecuencia se puedan obtener los resultados esperados. Para conseguir esa excitación, la masajista se suele quitar la ropa poco a poco. Así la persona que va a disfrutar del masaje se comienza a excitar. Una vez que ambas partes están desnudas, es el momento de que comience el masaje. Aunque es verdad que algunas profesionales apuestan por quitarse la ropa poco a poco durante el masaje para conseguir esa excitación.

Algunas sesiones de masajes eróticos van acompañadas de una ducha erótica. Con esa ducha no solo se busca una higiene superior por ambas partes, sino que busca un grado de erotismo alto.

Cuando la persona se tumba sobre la camilla y el masaje comienza, se comienza normalmente por las extremidades, luego se extiende por todo el cuerpo y finalmente se acaba en la zona de los genitales. Pero antes de nada, el masaje no se puede comenzar si la persona no se ha relajado y la excitación no ha comenzado.

Normalmente se suele usar aceite especial para masajes para que la experiencia sea mucho más placentera. Hay que tener en cuenta que hay aceite para todo tipo de gustos, lo importante es elegir la opción adecuada para conseguir la experiencia buscada. Por ejemplo, normalmente se suele preguntar los gustos de la persona y así es más fácil acertar con el aceite que se va a usar. Por supuesto, las buenas masajistas eróticas saben que las manos son una gran herramienta para dar placer a sus clientes, pero también saben que otras cosas como los besos ayudan a que el masaje sea más erótico. Eso sí, no todas las masajistas usan los besos a la hora de hacer un masaje erótico, todo dependerá del servicio que se haya contratado.

No hay que olvidar que las masajistas tienen en la cabeza un mapa de placer. Ese mapa las permite masajear y tocar las zonas más sensibles. El objetivo primordial es conseguir la excitación que se busca y en consecuencia conseguir que el cliente quede satisfecho con el masaje recibido. Además, en muchas ocasiones suelen investigar si el cliente se lo permite para tocar zonas a través de las cuales aportar mucho placer. En muchas ocasiones estaban escondidas y la masajista las sacan a la luz. Si el masaje va de menos a más y con unas caricias agradables, te puedo asegurar que los resultados serán siempre muy positivos. Y recuerda, un buena masaje erótico también va acompañado del roce de la piel con la otra persona. Ese roce provoca una gran excitación, sobre todo si la persona que nos está dando el masaje nos gusta físicamente.

 

¿Hay final feliz en un masaje erótico?

La respuesta es sí, siempre y cuando el masaje tenga contratado esa finalidad. Hay que tener en cuenta que no todos los masajes cuentan con final feliz. A la hora de contratar este tipo de masajes hay que asegurarse de que ese extra está dentro del masaje. Y es que si no está contratado no podemos exigir que lo tenga.

Si miras nuestro listado de masajes eróticos podrás darte cuenta de que buena parte de esos masajes vienen acompañados de final feliz. Pero es importante asegurarse de que lo incluye porque algunas opciones no las incluyen.

La ventaja de contratar un masaje erótico es que con ese masaje se consigue acabar en el cielo, de aquí que se recomiende contratar ese extra para salir como nuevo del centro de masajes.

¿Cuáles son los beneficios de los masajes eróticos?

Gracias a la experiencia que ofrece, los masajes eróticos destacan como uno de los mejores remedios para olvidarse de los problemas y relajarse al máximo. Es un tipo de masaje que suelen recomendar mucho las personas que sufren altos niveles de estrés y necesitan relajarse para disfrutar un poco de la vida.

Con estos masajes se puede conseguir un gran equilibrio físico y mental. Para poder obtener ese equilibrio es importante que la masajista relaje al cliente y luego le aporte un buen masaje. Gracias a esa relajación el cliente puede tener una consciencia real de su cuerpo y su mente.

También se aprende a controlar la respiración, la erección y por supuesto se sale con mucha felicidad del centro de masajes.