¿Alguna vez has escuchado hablar del arte del masaje lento? La verdad es que es una técnica no demasiado conocida, pero cuando se usa correctamente puede ofrecernos muy buenos resultados.

¿Qué es el arte del masaje lento?

Para comenzar tenemos que explicar el arte del masaje lento como un tipo de masaje que apuesta por los movimientos fluidos, lentos y deliberados. Puede parecer sencillo, pero tiene su arte, es decir, hasta que no se domina no se puede llegar a ofrecer el placer que realmente es capaz de ofrecer este tipo de masaje.

Es importante tener claro que el masaje lento apuesta de manera directa por el ritmo pausado y tranquilo, lo contrario de la gran mayoría de masajes. Gracias a ese ritmo pausado es más fácil prestar atención a los detalles, de aquí que las sensaciones sean realmente agradables.

Para poder disfrutar de esas sensaciones es fundamental apostar por la consciencia del cuerpo. Esa consciencia solo se puede conseguir cuando el cuerpo está relajado, de aquí que las terapias de relación previas puedan ser una gran alternativa.

¿Cuáles son las tácticas de los masajes lentos?

Es importante que tengas claro que el masaje lento es una excelente manera de crear anticipación y aumentar el deseo en la pareja. Aquí hay algunas técnicas que puedes utilizar para hacerlo:

  • Presión gradual: es importante tener claro que en contra de lo que sucede con otros masajes, siempre hay que comenzar por una presión suave y luego poco a poco ir aumentándola. Eso sí, siempre hay que hacerlo a un ritmo lento y no provocar demasiada presión. Al final lo que buscamos es la relajación. Recuerda, con esta técnica lo que vas a conseguir es que la tensión se pueda liberar poco a poco. Y aunque pueda parecer mentira, es una gran herramienta para aumentar de manera importante la excitación. Los movimientos lentos ayudan a que la excitación sea más fácil de conseguir debido a que se crea la llamada anticipación.
  • Movimientos: los movimientos siempre deberán ser fluidos y suaves. Pero en contra de lo que sucede con otros tipos de masajes, siempre deberás apostar por los movimientos fluidos. El objetivo siempre debe ser conseguir la relajación mental y muscular. Cuando la persona entra en estado de tranquilidad y calma es el momento en el cual comenzará a disfrutar de la verdadera experiencia. Y eso le ayudará a saber lo que vendrá después a través de la anticipación.
  • Exploración sensorial: para que el resultado sea el adecuado es importante realizar una exploración del cuerpo de la pareja. Cuando dedicamos tiempo a hacer las cosas y lo hacemos con cariño es más fácil obtener buenos resultados. Lo mismo pasa con el masaje lento. Cuando lo hacemos lento, es más fácil prestar atención a las sensaciones y en consecuencia es mucho más fácil saber lo que gusta y lo que no. Como puedes imaginar, es una gran herramienta a la hora de aumentar la conexión entre las dos partes. Cuando hablamos de conexión no solo hablamos de conexión física, también emocional.
  • Aceites esenciales: para conseguir que la experiencia sea más agradable se recomienda apostar por el uso de aceites esenciales para masajes. A la hora de elegir una variedad u otra, se recomienda apostar por olores suaves y relajantes. Cuando se consigue crear un ambiente agradable lo que realmente se consigue es crear un ambiente sensual y romántico que une de manera importante a las partes.
  • Apuesta por las pausas: introduce pausas deliberadas en tu masaje, deteniéndote en ciertos puntos y permitiendo que la anticipación se acumule antes de continuar. Esto crea un sentido de expectativa y aumenta la excitación, haciendo que el masaje sea aún más satisfactorio.
  • Zonas erógenas: el masaje lento también tiene en cuenta las zonas erógenas, las cuales deben ser tocadas con delicadeza para no romper la verdadera esencia del masaje. A través del proceso lento tendrás que aprender a tocar y estimular con lentitud todas las partes erógenas de tu pareja. No te centres solo en las más conocidas, también en las zonas erógenas que dan más placer a tu pareja. No te olvides del cuero cabelludo, cuello, hombros… Si realmente quieres dar el máximo placer te recomiendo prestar atención a la reacción de tu pareja. Así podrás darte cuenta de lo que realmente le gusta y lo que no.

Beneficios del masaje lento

Es una gran herramienta a través de la cual se puede conseguir anticipación y deseo, de aquí que muchas personas lo recomienden para volver a encender la llama del amor.

Otro de los beneficios es que el cuerpo se puede llegar a relajar en su totalidad. Eso significa que se puede reducir la tensión muscular, reducir el estrés y promover el bienestar físico y emocional.

Sin lugar a dudas, es una gran opción a la hora de aumentar la conexión emocional de la pareja. Y como puedes imaginar, también influye en la conexión sexual. Con la tranquilidad de este masaje se puede conseguir aumentar la excitación. Esa excitación no solo es apta para las parejas que llevan mucho tiempo juntas, también para las que se están comenzando a conocer.

Es una gran herramienta para fomentar la atención plena, de aquí que ayude a que la satisfacción sea mayor y la unión entre las partes más fuerte. No es de las opciones más usadas, pero realmente podemos afirmar que esta variedad de masaje ofrece una gran cantidad de beneficios. Si todavía no lo has probado, hazlo, no te decepcionará.